¿Qué es la tasa de apertura?

Enviar newsletters y comunicaciones a nuestros clientes parece muy fácil a simple vista. Sin embargo, experimentamos el primer dolor de cabeza cuando notamos que los clientes no leen los correos o bien... ¡Ni siquiera los abren!

Las campañas de email marketing son realmente útiles, siempre y cuando el cliente reciba la información. Si no lee lo que enviaste, lamento decirte que tu esfuerzo ha sido en vano. 

La buena noticia es que no todo está perdido. Aquí te mostramos lo que debes hacer para que tus clientes abran e interactúen con tus comunicaciones y optimices tu tasa de apertura... ¿No sabes qué es? ¡Descúbrelo ahora!

Tasa de apertura

Es muy común creer que la tasa de apertura se basa en la cantidad de personas que abre un correo electrónico. Y es que, aunque suene lógico, no es así. 

La tasa de apertura es una métrica del email marketing que indica la cantidad de personas que ha abierto una campaña o comunicación y ha interactuado con ella, es decir, que ha hecho clic.

Para calcular la tasa de apertura debes dividir la cantidad de emails abiertos entre la cantidad de emails que enviaste (exceptuando los emails rebotados). Luego, multiplicas ese resultado por 100 para obtener el porcentaje. 

¿En qué se diferencia de la tasa de clics?

La tasa de clics te permite conocer el porcentaje de personas que hace clic en el contenido dentro de tu email, bien sea en una imagen o un enlace.

Si deseas conocer la tasa de clics de tu campaña de email marketing deberás dividir la cantidad de clics que han hecho en los enlaces de tu email entre la cantidad de emails que enviaste. De igual forma, el resultado lo tendrás que multiplicar por 100.

¿Cómo optimizar las tasas de apertura?

Si tu campaña de email marketing no está dando resultados, será mejor que revises en qué has fallado y te plantees una nueva estrategia. De los errores se aprende, así que no te preocupes por ello. 

Lo primero que debes hacer es definir objetivos realistas para tu campaña de email marketing. Conocer hacia dónde quieres ir te ayudará a enfocarte en tu meta, a planear tus próximos pasos con certeza y a ahorrar tiempo. 

Puedes comenzar con un objetivo general, como por ejemplo; incrementar la tasa de apertura e incrementar la tasa de clics.

Luego tendrás tiempo de dedicarte a tus objetivos específicos... ¡Antes de correr hay que aprender a caminar!

Una vez que hayas determinado tus objetivos, segmenta a tus clientes en listas. De este modo podrás enviar correos electrónicos personalizados y adaptar el contenido de acuerdo con lo que el cliente desea leer. 

Por último, pero no menos importante: debes ofrecer contenido de calidad. Asegúrate de incluir CTAs que llamen la atención del lector y, por supuesto, landing pages para que terminen de llevar acabo la acción que deseas.

También es necesario que la línea de asunto sea atractiva y directa. De lo contrario, tus comunicaciones irán directas a la papelera.

Aumentar tu tasa de apertura te convertirá en un remitente confiable, de modo que tus emails no serán considerados como spam. Además, te permitirá crear una base de datos de calidad para conocer quiénes son tus verdaderos clientes (o quiénes pueden convertirse en un futuro).

Verás que poco a poco comenzarás a construir mejores relaciones con tus clientes potenciales y lograrás transformarlos en clientes de por vida.